diumenge, 31 de gener de 2016

Esta vez no quiero tus disculpas...

No, no me mires así, no quiero tus disculpas.

No, no busques así mi perdón.

Las disculpas están sobrevaloradas.

Redime tu culpa. Haz lo que no hiciste, crece como persona, demuestra lo que no me has demostrado hasta ahora y luego vuelve.

No te voy a perdonar para aliviar tu pena. Creo que a veces, es bueno dejar que la pena se instale en ti y seas tú mismo el que la supere, como quien se supera a uno mismo.

No te voy a perdonar para que vuelvas a caer en el mismo error. Ensaya, practica, mejora, crece.

Luego, cuando pase el tiempo ven, explícame tu proceso, explícame tu trabajo y entonces hablaremos.

Decir "lo siento" es algo, a veces, demasiado fácil y vacío de contenido.