divendres, 30 de desembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Índice.

Aquí os dejo el índice con todos los enlaces para facilitar la lectura del texto completo. Pero antes unas palabras sobre esta cuestión:

No lo he escrito por odio, no lo hago por maldad, no quiero que ningún médico de los que no luchó a nuestra manera sufra y muera como ella.

Quiero que la sanidad sea importantes, quiero que la SANIDAD se escriba en mayúsculas. Quiero quirófamos sin infectados y operaciones exitosas (pero de verdad).

Quiero más modestia en los cirujanos. Quiero profesionales que escuchen. Quiero que todo salga bien y que los hospitales no acorten la vida de sus pacientes. Pues muy seguramente, mi madre hubiera vivido más años si no hubieran entrado en ese hospital.

Quiero que los hospitales sean equipos. Quiero que los pacientes y familiares sean tratados con dignidad.

Quiero que una unidad de cardiología vea más allá de un corazón, quiero que vea a la persona, con su cerebro, sus piernas y sus manos.

Quiero que los "profesionales" que no cumplan con su trabajo sean degradados o expulsados del cuerpo. Decidme oportunista, pero como maestro lo pido también para mi gremio. No quiero gente incompetente o ganduleando ni en sanidad ni en educación.

Por último, dar las gracias a todos los que nos han apoyado y acompañado y a todos los que nos quieren. Que aunque pudieran o no aportar su granito de arena, nada podíamos hacer los de este lado de la barrera.

Capítulo final. De incomprensiones y agradecimientos.

La lucha, ahora, es volver a sonreir.

dijous, 8 de desembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo final. De incomprensiones y agradecimientos.

Después de todo lo que nos pasó, el Día Internacional del Ictus, mientras transcurría esa celebración, fuimos al hospital entre desesperados, indignados, enfadados y esperanzados. 

Fuimos con la mayor de las calmas posibles y una vez más, una semana después de decirnos que no esperáramos ninguna noticia buena... Nos volvieron a pedir que confiáramos en ellos. Me reí. El jefe de anestesistas, el que nos leía el parte ese día nos dijo que había un problema de comunicación y confianza. A mitad de mi contestación me pidió calma. ¡Qué valor!

Entonces empecé a sacar temas:

  • Las veces que no nos escucharon.
  • Las veces que pedimos a un neurólogo.
  • El tema de la insulina.
  • Del cambio de hospital.
  • Los mensaje incongruentes.
  • El tema del éxito en la operación.
  • Lo inexplicable de cómo llegamos hasta ese punto.
  • Lo inexplicable de cómo vimos perecer la piernas antes que ellos.
  • Etc.
Tal vez nos sobró calma. Tal vez a gritos, cagándonos en todo o rompiendo alguna silla nos hubieran hecho más caso, pero no fue así. Somos gente de paz, aunque tal vez, en el futuro nos pongamos una máscara de irrascibilidad y hagamos el papelón. Es cruel que mi padre tenga remordimientos por hacer sido buena persona. Así es como nos han hecho sentir. A veces mal tratados y otras incluso maltratados.

Fue gracioso también cuando el jefe de anestesistas nos contestó, a una de nuestras preguntas, que se la deberíamos de hacer a un neurólogo. Esos para nosotros han sido más escurridizos que Papá Noel o los Reyes Magos.

Después de dicho capítulo el Doctor M. fue a buscar a mi padre para hablarle o pedirle explicaciones, pero fue entonces cuando él se negó a escucharle y le explicó que sabíamos como estaba la situación, pero que no sabemos que hubiera pasado si a mi madre le hubieran hecho un puto TAC. Espero el día que mi padre tenga fuerzas de escribir. Y si decidiera denunciar... Estaremos con él.

En fin, ¿Qué mas os quería decir?
Cuando vayáis al Hospital General Universitario de Valencia, os digan lo que os digan, hay buenos profesionales, pero no hay la coordinación esperada, no hay equipo, falta comunicación y aunque unos trabajen bien, otros ensucian o desmerecen ese trabajo. Tal vez exagere, no sé de verdades, pero es la impresión que nos han transmitio.

A mi madre se le paró el corazón a las 10:30 el domingo 6 de noviembre de 2016 ante uno de los mejores médicos que hemos conocido. Ya no pudo luchar más, contra una bacteria a la que todo el antibíotico que le pusieron le hizo cosquillas. Una bacteria sin nombre, sin origen, sin identidad, que se llevó por delante la vida de mi madre.

Tengo la certeza de que muchas bacterias están borrando del mundo a muchos de nuestros seres queridos, pero no se habla de ello. Me gustaría que se hiciese. Me gustaría. Tal vez si hacemos que esta y otras historia como esta circulen por la red, tal vez lo consigamos. No calléis, escribid, compartid...

Punto y a parte, quiero dar las gracias a la gran mayoría de médicos, enfermeros, etc. que nos atendieron en el Hospital General de Castellón (todos nuestros respetos). También quiero dar las gracias a todos los enfermeros  de la Unidad de Reanimación (en especial a Javier) y a algunas de las enfermeras (las menos, fueron desagradables, la mayoría atentas). No puedo olvidarme de muchos de los anestesistas que nos atendieron. Gracias a Ballester por su sonrisa, a Ripoll por su esfuerzo, a Cervera por su rigurosidad y observación, gracias a Hernández por ser y estar. Hay otros, otras, de las que desconozco su nombre pero nos atendieron bien. 

¡Ah! Y digan lo que digan... La operación no fue un éxito y los dos meses posteriores han sido los dos peores meses de nuestras vidas.

Me guardo el comodín de escribir otro capítulo más adelante. Uno o varios, porque leeré sobre ictus para compararlo con lo que le hicieron a mi madre. Tal vez no era bueno forzarla a caminar tanto. Y leeré sobre válvulas y bacterias. Bacterias anónimas que seguirán matando inocentes. ¿Por quirófanos sucios? ¿Por válvulas en mal estado? ¿Por? 

No lo sé. Hay muchas cosas que hemos tenido que deducir o imaginar. De hecho, si en algún momento he faltado a la verdad no ha sido mi intención. Si lo he hecho es por la desinformación en la que nos han hecho vivir.

Un abrazo a todos, en especial a todos los que quisieron a Geno de una u otra manera.
Buenas noche.

dimarts, 6 de desembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 7.

Iba a hablaros de la habitación maldita, pero eso incluye a al menos tres familias más y he decidido no hacerlo. No es mi tema y me haría alargarme demasiado...

volvamos a la historia: Mi madre, esa que compró Oropesinas para todos los trabajadores de la Unidad de Reanimación, cirujano, etc. Esa mujer que decía que todos las enfermeras de Castellón eran una pasada y ellos eran sus amigos... Esa misma, vio entrar a la enfermera que explica los ejercicios de rehabilitación y cuando habló con su tono militar a su compañera de habitación dijo: "Eixa és una filla de puta." Nos sorprendió pero nos reímos. Luego entendimos que mi madre ya no estaba bien.

Eso también fue el jueves 6 de octubre, el día del 2° ictus. Un mes antes de su muerte.
Al día siguiente nos reunimos el cirujano que la operó, como ya conté, con el segundo de abordo y la doctora que culpa Castellón de la falta de seguimiento neurológico. En esa reunión, tras ocho días de no hacerle pruebas nos intentaron convencer de que la semana siguiente ya la tenían planificada para hacérselas. Tarde.

Mi madre creía y quería irse a casa, ella también sentía que estar allí era perder el tiempo. Total, que ya nos costaba creer en ellos.

De la Unidad de Reanimación hay poca queja. Sólo faltó un poco más de unificación de criterios en la mayoría y mucha en la anestesista que parece ir por libre.

Mi madre permaneció sedada unos 20 días luchando contra el ictus. Se la dejó de anticuagular, tal vez demasiado tarde, y fruto de esa acción perdió la pierna izquierda como consecuencia de un trombo.

Nosotros vimos apagarse la pierna poco a poco, lo comunicamos, pero cuando lo tomaron en serio ya era tarde.

Aproximadamente una semana antes de morir el parte nos lo dio una anestesista que no conocíamos y nos dijo más o menos: "No esperéis ninguna buena noticia" "llevo 35 años aquí" y en pocas palabras nos invitó a prepararnos para una muerte digna.

Antes y después, el resto de anestesistas nos pedía creer en ellos. ¿En qué quedamos?
Nuestra sensación fue de que esta mujer dejó a todos por mentirosos, pero creemos que los otros, con sus errores y sus aciertos lucharon, sufrieron y pelearon por mi madre. Ella no lo sé. Su espíritu también es viejo.

Tras ese día, le cortaron la pierna y tras varios días sin sedación despertó. Primero ligeramente, luego entendiendo, luego, a pesar de la traqueotomía se llegó a comunicar con nosotros.

Ella, consciente, se miraba la pierna y nos miraba. Le hablábamos de futuro, de un futuro que no llegó. De hecho sonreía, o al menos lo hizo hasta que habló con la psicológa que le asignaron.

No sé si la psicóloga le borró la sonrisa. Sí sé que no quiso hablar con mi padre, aun sabiendo que con mi madre no podría hablar. ¿Cómo se asiste psicológicamente a un enfermo que no habla, casi no comunica y no conoces? Como psicopedagogo opino que irremediablemente mal, pero sólo es una opinión.

Lo dejo aquí. Todavía quiero volver a una reunión que tuvimos el día de la "fiesta" del ictus y dar las gracias, aunque mi madre no tuvo suerte, sí contó con algunos buenos profesionales.

De hecho, tuvo tal mala suerte que al morir domingo no pudo tener ni velatorio. Su cuerpo quedó en el depósito del hospital. No había nadie en Valencia para firmar los papeles, el juzgado de guardia no llega a los buenos. De hecho, si hubiéramos contratado el entierro para la mañana siguiente, no habría llegado... Una tras otra.

Se fue sin despedirse del mar.

Hoy hace un mes que la enterramos.

diumenge, 4 de desembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 6. ¡Qué señora! ¿Ya no dice tonterías como anoche?

Entre ictus e ictus pasaron 10 días. 8 de ellos en Valencia. Los 8 días que no aparecen en los informes.

Vimos pasar el tiempo. Pedimos neurólogos para mi madre, un TAC, un algo. No llego nada. 

Nosotros lo pedimos a la supervisora de planta, al jefe de sección, etc. Mi padre lo pedía a los médicos, en especial a uno. A este médico lo llamaremos el Doctor M.

Yo conocí poco a dicho doctor, pero el día del segundo ictus me marcó: 
Era por la mañana cuando el llegó, nosotros estábamos en la habitación y entonces apareció cual centella, se puso a la altura de los ojos de mi madre, que estaba sentada en una butaca y le dijo: "¡Qué señora! ¿Ya no dice tonterías como anoche?" Creo que también dijo gilipolleces, pero como me puede fallar la memoria, no lo puedo afirmar. Después valoró con una enfermera la hinchazón de piernas de mi madre, pero descartaron hacer nada porqué nosotros ya le hacíamos masajes. Tras ello, marcharon de la habitación. Todo esto después de que empeorará la noche anterior. Sí, esa noche en la que mi padre se sintió desasistido. 

¿Os imagináis como nos sentó? ¿Tonterías? Tonterías dicen los tontos, no ella. Ella, en todo caso deliraría. Por ello no nos gustó ni el tono, ni la actuación, pero tragamos. No, no entendimos lo de las tonterías... debe de ser algo que le explicaron en la facultad o parte del temario de oposición a médico.

Poco antes le habían cambiado las vías a mi madre, tras 11 días y no pude aguantar ver tanto hurgar las venas a mi madre por 3 ó 4 puntos diferentes. No puede aguantar tanto rato. Pero bueno, esa tortura ya es una menudez más en nuestra historia, salvo que ese sufrimiento tenga relación con el ictus, y eso es algo que no se puede demostrar. Pero sí, mi madre sufrió, como sufrió en Castellón con la endoscopia horas antes del primer ictus.

Llegó la hora de comer y mientras comía mi madre entró en parada cardiorrespiratoria. Entonces dimos la voz de alerta y la reanimaron. No había pasado mucho tiempo desde la visita del médico, pero claro ¡Si mi madre estaba bien! ¿Cómo ha podido pasar? ¡Sí caminaba y todo! (Expresiones que oímos a médicos y cirujanos). 

La reanimación fue un poco caótica, supongo que por los nervios: sanitarios corriendo, gente que llega sin guantes y se va a por guantes, enfermeras chocando entre ellas. Objetos necesarios que no aparecen. Las cosas se piden a gritos de unos a otros, su busca por los cajones... parece que no hay orden. De hecho, de haber sido parte de una película habría sido algo cómico. De hecho, dos sanitarios salieron de la habitación de mi madre a carcajada limpia delante de nuestras narices. No sería por la reanimación, pero no conocen el tacto.

Bien, mi madre es reanimada y es llevada a la Unidad de Reanimación. De camino, de la habitación a dicha unidad el Doctor M. se para y nos mira. Nos habla: "Se le realizará un TAC esta tarde, pero no es urgente, cuando la he reanimado movía brazos y piernas". En ese camino, cierto es, el doctor le dice que mire a su familia y mi madre nos mira. Le sonrío, se la llevan.

Al cabo de unas horas, la hemorragia era severa y podría tener un desenlace catastrófico. De hecho, nos dijeron que tuviéramos el teléfono cerca por lo que pudiera pasar.

A partir de ese momento, mi madre empezó a ser prioritaria. De hecho, al día siguiente, después del parte, llegó la reunión de la que hablo en el Capítulo 1. Esa en la que nos dice el cirujano que la operación había sido un éxito. La misma en la que nos dijeron que de haber necesitado otro TAC debería de haber sido hecho en Castellón. La misma en la que nos explicaron que los ictus eran impredecibles, que no se podría haber hecho más, que el TAC que no se hizo no hubiera valido de nada, etc.

Curiosamente, el 28 de octubre, estando mi madre en reanimación el Hospital General Universitario de Valencia celebró el Día Mundial del Ictus y esos neurólogos que no hicieron nada por nosotros se lanzaron a intentar prevenir el ictus de cualquiera que quisiera ser atendido.

Es decir, unos días antes se pasó de nuestras peticiones. Ese día hacían valoraciones a cualquiera que lo pidiera. Me sentí insultado. Unos días antes no se podía intuir el ictus de mi madre, unos días después se antendía a cualquiera. Según parte del hospital el ictus no se puede prevenir, otra parte del hospital hace pruebas preventivas.


Tal vez tengan una unidad de control del ictus brutal, pero en todo el tiempo que estuvimos allí no vimos ningún neurólogo, aunque se dice que existen. De hecho, casi un mes después el jefe de anestesistas de la Unidad de Reanimación, en mitad de la lectura del parte del día 28 de noviembre (Día Mundial del Ictus) nos dijo que algunas de las cuestiones que planteábamos se las deberíamos de plantear a un neurólogo. No lo duden, me cogieron ganas de aplaudir.

Un par de notas para acabar por hoy:
  • La gente se pregunta si es verdad lo que cuento. Comprended que debo de ser muy cauto, sé que el HGUV me sigue en twitter. 
  • Mi padre pidió en Valencia los informes de mi madre y su protocolo en caso de ictus. Además de faltar la información de esos 8 días, "no nos han podido facilitar su propio protocolo de ictus".
  • No dudéis que hablaré de los buenos, que los hay.
Seguiré.

De tus ojos depende...

Si tus ojos miran con malicia, todo lo que no entiendas lo atribuirás a la malicia.
Lo que otros hagan y te disgunte parecerá hecho con malicia...

Si tus ojos miran con bondad, tal vez dejes cosas sin explicación, pero no podrás ver malicia en los actos de los demás,

Así, cuando algo te disguste buscarás explicaciones alternativas. De verdad, creo que le damos a la malicia más cancha de la que realmente tiene.

Ved con bondad.

dimarts, 29 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 5. Si el informe refleja lo hecho. No se hizo nada.

Mi madre es llevada del Hospital General de Castellón al Hospital General Universitario de Valencia el día 29 de septiembre de 2016 y en una línea resumen sin dato alguno los 8 días que nos encaminaron a tan trágico final.

Además, la mínima secuela neurológica que refleja el informe de Castellón se traduce como: sin secuelas neurológicas. No se si será una forma de hablar o de quitarse faena.

Os cuento... después de todo lo escrito mi madre ya está en planta. En la habitación 3 (o habitación de los horrores, ya os contaré otro día lo del nombre).

Son 8 días, de jueves a jueves, pidiendo la presencia de un neurólogo para mi madre. Pidiendo atención para ella. Son 8 días pidiendo que se le hiciera algo. Nosotros le llamamos TAC, pero podía tener otro nombre. Son 8 días de espera. Son 8 días en los que nos da la sensación de estar perdiendo el tiempo. Son 8 días que cansan a mi madre y pide volver a casa. Ella solo quiere volver a Oropesa a ver el mar.



Allí, médicos y enfermeros solo piden que camine, que camine, que camine, que camine. Se le ponen antibióticos y a ratos va mejor y a ratos peor. No obstante, la tendencia de mi madre es a empeorar.

Mi padre pide un TAC al médico. Nosotros llamamos a la supervisora de planta. La supervisora llama al cirujano y el cirujano nos dice que no. No hace falta. Ella no tiene secuelas neurológicas. Mi madre mira al cirujano y niega con la cabeza.

Pasan los días y nadie nos hace caso. No hay un neurólogo para nosotros... No lo merecemos.

La verdad, tenía gran interés en leer los informes de esos 8 días, pero me encuentro con nada. Mi padre pidió todos los informes, pero yo no tengo nada y no creo que mi padre lo haya perdido.

No sabemos los nombres de las bactérias, no sabemos nada. Solo sabemos que estuvimos 8 días pidiendo un neurólogo, pero no vino. Eso nos demuestra que mi madre fue atendida como un ser incompleto, solo les importó su corazón. Su válvula de 6.000€ ¿Es cara? A nosotros nos ha costado una vida.

En 11 ó más a mi madre no se le cambian las vías hasta que se obstruyen. En 8 días no hacen nada por su cerebro. En 8 días no le revisan la válvula... En 8 días le dan medicinas, le dicen que camine. En 8 días nos desesperan. Luego dirán que de haber necisato un TAC de control y no tenerlo la culpa es de Castellón (dicho por una doctora de allí) cuando mi madre tuvo el ICTUS un martes y se le hizo el TAC, el miércoles una resonancia y el jueves ya estaba allí. Pero sí, seguramente la culpa sea de Castellón, aunque pensamos que la lástima fue salir de allí. Creemos que nuestra cruz fue ir a Valencia, pero solo es una creencia.

Especial mención a otro episodio derivado de su diabetes: visto que en ninguno de los dos hospitales son capaces de regular el azúcar de mi madre, mi padre pide que se le administre su insulina. Yo me encargo de llevársela. Después de seguir batallando mi padre consigue que se la administren. Entonces llega un día el enfermero viejo (viejo no es mayor, hay gente mayor que nunca será vieja. Viejo es de espíritu) ese del pelo blanco y le dice a mi padre que la insulina se la debe de poner él. Es harto desagradable y le deja encima de la cama la insulina y se va sin dejarle agujas. Ese es el trato que recibimos del Hospital General Universitario de Valencia. En ocasiones, para nosotros, llegó al desprecio. 

De hecho, la noche antes del 2º ICTUS mi padre se volvió loco buscando ayuda y no la encontró. Apunto estuvo de coger a mi madre y bajarla a urgencias, aunque entonces llegó una enfermera de las de verdad y les ayudó en todo lo que pudo. Esta enfermera ya es mayor, pero ella nunca será vieja.

Aquí lo dejo hoy, pero otro día os contaré algo de la habitación de los horrores, después os hablaré de un médico muy especial, que merece un capítulo entero y supongo que en el octavo capítulo haré un esprint por acabar, tal vez llegue al noveno capítulo, pero no más. Al fin y al cabo, cuando mi madre entra en reanimación se hace lo que se puede, pero la batalla está perdida. Como dicen en las películas de doctores: "Hemos llegado tarde".

Mi padre también quiere escribir sobre esos 8 días. Si lo hace, su escrito ya tiene título. Se llamará "Por un puto TAC".

Perdonen la grosería.

dijous, 24 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 4. Vamos de paseo, ¡Pip! Pip! ¡Pip!

Mi madre sufre un ictus isquémico con o sin emorragia. 
Entendimos que sí... según la resonancia magnética realizada en Castellón el día 28 de septiembre, al día siguiente del mismo. Eso entendimos según nos contaron los médicos.

Luego, leyendo el informe, ya no entiendo nada.
Pero en fin, recapitulamos:
El 27 tiene el ictus y se le hace un TAC.
Se le solicita ir a UCI y no va. El TAC no aclara nada, por lo que el 28 se le hace la resonancia.
El 29 se traslada del Hospital General de Castellón al de Valencia.

Pues bien, mi madre, convaleciente de la operación de corazón, infectada de bacterias, recien salida de un ictus es puesta en carretera. A mi mujer le dijeron que el traslado se realizaría en una ambulancia medicalizada, pero solo se lo dijeron. 

A las 18h mi madre es subida a una TNA, una Renault Express que me demuestra, una vez más, que mi madre no es prioritaria para el sistema.

Me enteraría luego de que la TNA fue de paseo por la provincia a recoger a otra enferma de Burriana, para llegar a Valencia casi dos horas más tarde.

Además, mi madre no fue llevada a planta directamente. A pesar de estar todo "organizado". Mi madre es dejada en urgencias, como si los hospitales de Castellón y Valencia no fueran capaces de coordinarse.

Es mi padre, apoyado por su familia de Valencia el que tiene que pedir la cama que mi madre ya tenía concedida.

¿Qué más podía pasar?
Mucho.

El día 30 a la hora de la merienda descubrí que a mi madre diabética le estaban dando un café con leche con azúcar y galletas azucaradas. Esto después de que mi padre reclamara en la comida que no le dieran a mi madre el menú que como diabética le correspondía.

¿Cómo es posible que en su reingreso no sepan que es diabética? Ya había estado en el Hospital General Universitario de Valencia para la operación días antes.
¿Qué ceno mi madre el día 29?
¿Qué desayunó mi madre el día 30?

La diabetes no es una broma y de no ser por nuestra supervisión mi madre podría haber muerto por una ingesta excesiva de azúcares. Aunque también pudo morir paseando por nuestra comunidad en una furgoneta pintada de ambulancia... Pero no pasó por su fortaleza, por nuestros cuidados. Porque ella era fuerte y porque todos queríamos cuidarla.

Seguiré contado, lo más breve posible. Posiblemente, durante 4 capítulos más.

dimecres, 23 de novembre de 2016

Cosas mías

Si no te ofendes cuando te insultan y te ofendes cuando te hablan... habrá que insultarte más y hablarte menos.

diumenge, 20 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 3. Nuestra estancia en el HG de Castellón

Comenzaré el capítulo con un consejo: en caso de emergencia no llamen a urgencias del centro de salud. En nuestro caso no nos atendieron. No sé si por protocolo, por recursos o por pasotismo, pero no nos atendieron.

Domingo 25 de septiembre, mi madre se había acostado a descansar y al levantarse no tiene fuerzas y delira. Después de hacerla razonar un poco le miramos el azúcar y la tensión. Los resultados son buenos pero ella no está bien. Son las ocho y veinte, ocho y media de la tarde.

Entonces, llamo con toda la calma del mundo al centro de salud de Oropesa del Mar y les explico que se trata de una persona acabada de operar del corazón, diabética, etc. Que vivimos en un primero sin ascensor y que necesitamos ayuda. La señora me responde que la llevemos nosotros. Le pido ayuda y me ignora. Entra en bucle y cuelgo.

Acto seguido, llama mi padre más nervioso, dicha señora lo acaba de alterar y le dice que no le entende, que se tranquilice ¿para qué? ¿Si yo llamé tranquilo y me hizo el mismo caso?¿No nos atendió por protocolo? Espero que fuera por eso... No obstante, sé que en casos parecidos, llamando a la Policia Local de Oropesa han acudido médicos de urgéncias, ambulancia y policia. Casos, que por suerte, han sido menos graves.

Bueno, la arreglamos y tras bajarla a la calle ya decidimos llevarla en nuestros coches a Castellón. Le queman las manos. Por ello, entramos por la puerta de las ambulancias y las sanitarias nos acercan una silla de ruedas, va directa a un box y del box pasa a planta. De hecho, allí nos informan de la fiebre y de la infección, empieza el tratamiento.

Los profesionales del Hospital General de Castellón de la planta de enfermos cardíacos nos atienden de forma elogiable. Todo nuestro apoyo para ellos. No obstante, el martes 27 saltan las alarmas. Por la mañana le hacen una endoscopia para ver el estado de la válvula y tras intentar pasarle la cámara por la garganta SEIS veces sin anestesia, por fin deciden dormirla. Esta situación es tan traumática, que a partir de ese momento, mi madre ya no acude igual al restro de pruebas médicas.

Por la tarde mi madre sufre un ictus (isquémico, creo que nos dicen) y la neuróloga que la atiende, otra gran profesional, pide que pase la noche en UCI, aunque nadie le hace caso y mi madre permanece en planta. De hecho, nosotros alargamos la visita por si nos tenemos que llevar a casa a mi padre, pero nadie nos informa de nada. Solo sabemos que la neuróloga a intentado que mi madre tuviera esos cuidados, pero por a o por b, mi madre vuelve a no ser prioritaria. Parece que no importe, parece que no tenga nada. En TAC que le hacen no aporta más, habrá que esperar a la resonancia del día siguiente, pero confiamos en ella. Ella es fuerte. Ella siempre ha sido un roble.

Yo me pregunto si tanto sufrir en la endoscopia (creo que se llama así) ha facilitado el ictus. Me pregunto si el ictus puede ser consecuencia del dolor. Me pregunto muchas cosas, pero lo que tengo claro es que aquella noche mi madre, por prescripción médica debería de haber pasado la noche en la UCI, pero ya no importa. 

Tampoco me parece normal que si la cámara no entra por la garganta tras tres intentos se siga intentando. ¿Cómo va a entrar cuando ya se ha irritado la garganta? ¿De verdad hay que esperar al séptimo intento para anestesiar al paciente?

Ahora que lo sé, no me gusta como funciona la sanidad valenciana.

dimarts, 15 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 2. La Estrella de la UCI.

Tal y como ya apunté, tras su insistencia le realizaron pruebas médicas y del "estar perfectamente" que le decía su médico de cabecera pasamos a un soplo, y del soplo a la recomendación de operarse del corazón, puesto que una de sus válvulas no cierra bien. De hecho, si no recuerdo mal, le dijeron que de no haberlo visto la válvula podría haberse roto y morir en unos dos años.

¿Visto así quién no se opera?
Pues eso, lógicamente y siguiendo todas las indicaciones del cirujano que la va a operar elige una válvula mecánica. Una operación rutinaria para ellos… Algo que hacen a diario. 

Todo esto, como ya apunté, después de haber estado ingresada en el Hospital General de Castellón, del que sale con una medicación nueva, recuperando en gran parte la calidad de vida que tenía. Lo que le permite pasar un buen verano, disfrutando de su gente, de su playa y de los pequeños placeres de la vida.

Entonces ya estaba en lista de espera. Inicialmente, por un período de espera aproxinado de dos meses que no se cumple. Calculamos que sería para finales de julio, principios de agosto, pero hasta septiembre no la llaman. 

Lunes 5 de septiembre fue la fecha, pero luego le posponen la intervención al lunes 12. De esta forma, mi madre ingresa en el Hospital General de Valencia un 11 de septiembre. Desde mi punto de vista, pocas veces fue mi madre tratada como una prioridad, pero ya seguiremos con este punto en otro momento.

Así, el lunes 12, a las 8:30 es conducida a sedación y a quirófano; a las 11:30 el cirujano nos cuenta lo acontecido y lo bien que va todo; a las 13:00 entramos a verla dormida a la sala de reanimación y a las 19:30 la vemos ya despierta. Todo parecía ir bien. De hecho, nos decían que mi madre era la "Estrella de la UCI" y ella sale tan contenta que encarga más de 50 Oropesinas (dulces típicos de la localidad) para todos los trabajadores de la Sala de Reanimación y en especial para el cirujano.

En menos de 48h de ser operada sale a planta y 5 días después de ser intervenida, es dada de alta el sábado 17 de septiembre después de comer.

Por desgracia, el lunes 19 empieza a vomitar y esa semana ya le dan Sintrón. De hecho, y para que no pierda comba, el médico que le hace visita domiciliaria le da inyecciones de dicho medicamento para que no pierda comba.

Por desgracia, cuando reingresa en el Hospital General de Castellón le inyectan vitamina K y aunque no nos lo dicen, le quitan el Sintrón para conseguir el efecto contrario. De hecho, somos nosotros los que preguntamos por el Sintrón... ¿Cómo tendría la sangre de líquida?  ¿Cómo estaría de débil? ¿Se pasaron con la dosis de Sintrón? ¿Qué parte de culpa tiene el Sintrón de todo lo acontecido? ¿Le dieron el alta en Valencia demasiado pronto? ¿Se podrían haber detectado la o las bacterias que la hundieron antes de ser dada de alta?

Son preguntas que no podemos responder. ¡Hay tantas cosas a las que no llegamos!

diumenge, 13 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 1.

Mi madre siempre fue una persona fuerte y vital, alegre y jovial y hoy hace una semana que nos dejó fríos en una triste sala de hospital. En un hospital grande, que para nosotros no es un gran hospital: el Hospital General Universitario de Valencia (a pesar de contar con algunos grandes profesionales, solo algunos).

Podríamos hablar de lo que podría haber pasado, pero no pasó, pero a partir de ahora y durante un tiempo, iré poco a poco explicando como vivimos todo lo que sucedió, la forma en que lo vivimos, las reflexiones hechas y las teorías creadas ante la falta de información y la información mal dada entre otras "chapuzas".

Y la gran pregunta... ¿Cómo hemos llegado aquí?
2016 ya empezó con una bronquitis que parecía no curarse nunca (febrero, marzo). Así que, después de mucho insistir en el centro de salud de Oropesa en el que, por decirlo así, no le hicieron mucho caso, fue de urgencias al Hospital General de Castellón, en el que quedó ingresada (al segundo o tercer viaje) al descubrir que una de las válvulas de su corazón no cerraba bien.

Pasamos allí unos días y le dieron una medicación acorde a su dolencia y tras unos meses de no encontrarse bien, recuperó gran parte de su calidad de vida. Además, quedó a la espera de ser operada en Valencia, a manos del jefe de cirugía cardiaca del mismo hospital en el que murió. 

Nuestra postura fue siempre la de confiar en los médicos y tal vez ese fue nuestro gran error. Confiar en el hospital de Valencia y confiar en el jefe de cirugía cardíaca. Sabíamos que la operación tenía sus riesgos, pero es muy duro que te digan que la operación ha sido un éxito y que pase todo lo que pasó, como es muy duro que tras un segundo ictus, o uno mal curado ido a más, el jefe de cirugía cardíaca siga diciendo que está muy contento con su operación y nos repita que fue un éxito. De hecho, tal vez hoy siga pensando que fue un éxito. De hecho, mi madre murió, muy seguramente a causa de una o varias bactérias. 

¿De dónde vienen las bactérias?
¿Del quirófano?
¿De la válvula?
¿De dónde?
Podéis contestar vosotros. A nosotros no nos lo contó nadie.
Por cierto, hay más casos similares.

Uf, ya os he adelantado demasiadas cosas, pero bueno... otro día volveremos a reenganchar con el maravilloso verano que pasó tomando el baño en su playa y tal vez lleguemos hasta esa operación que fue todo un éxito. 

diumenge, 9 d’octubre de 2016

Bendita tristeza que te acoge sin retenerte.

La tristeza es necesaria.

Bien usada te cuida y te protege. Te permite rearmarte. Incluso te repara.

Si lo necesitas déjate caer en la tristeza, pero no para hundirte o quedarte. Solo ves para rearmarte.

Escucha y vuelve, resurge. Bumbury lo cantaría así: "Si ya no puede ir peor, espera un momento, haz un último esfuerzo y espera que sople el viento a favor...".

Y si te vas a la versión de Viento a favor con Eva Amaral... Ya solo queda eso, hacer un último esfuerzo y aprovechar ese viento a favor.

dijous, 30 de juny de 2016

Honestidad 1 - Humildad 0

De un tiempo a esta parte he notado que mucha gente habla de humildad.

Podéis decir lo que queráis, pero no me llenan todos los significados que encierra esta palabra...

Entre otras cosas, porque la humildad puede ser fingida. Por ello, defiendo el valor de la honestidad, un vocablo espectacular.

La honestidad no puede fingirse. La honestidad es o no es, y te hará mejor persona ser honesto que humilde.

Sé honesto amigo, sobre todo contigo mismo, y de paso con los demás...

dijous, 12 de maig de 2016

Si no tienes nada que demostrar a nadie...

Si no tienes nada que demostrar a nadie, no dejes de hacer cosas.
Hazlas, pero solo por el placer de hacerlas. Y sabes que no hay mayor placer que hacer las cosas bien.

Que nada te detenga. Solo el reposo para coger fuerzas para el siguiente salto.

El camino es largo... disfruta.

dilluns, 28 de març de 2016

Ahora resulta... (me crispa)

Ahora resulta que el niño que saca un 10 no es listo... No, lo serán los demás, pero el del 10 es tonto. ¿No?
Pues no... hay muchas otras inteligencias, pero algo habrá hecho bien para tener un 10. Será inteligente... Ha sabido entender y realizar el test.

No será el único listo, pero lo será.

Ahora resulta que las modelos para ser monas tienen que tener sobrepeso y colesterol, porque las flacas desnutridas no son saludables.

¡No me j...! ¿Y las tallas medias? ¿Y las chicas sanas?

¡No! La 30 o la 60.

Y ahora hay muchos resultas estúpidos que llenan noticias, Facebook, etc. Y la gente los aplaude, pero yo no lo haré.

¿A ver si me veis por ahí entrenando un maratón de espaldas?

Una cosa es que todo sea normal y otra, que todo lo cotidiano sea malo, raro o pase de normal a apestado, o que lo bien hecho nos deba de dar vergüenza.

Un poco de sentido común y criterio por favor...

diumenge, 21 de febrer de 2016

Enfado y perdón

Intenta no enfadarte con una persona. Enfádate solo con los actos que te molesten u ofendan.

No obstante, perdona a la persona en cuanto puedas. No vale el sufrimiento propio el enfado con lo ajeno.

De paso, aprovecha para perdonar tan bien, que una nueva ofensa te haga el mismo daño que cuando te lanzan un clavel.

dimarts, 16 de febrer de 2016

Proyectos agotadores y revitalizadores

Tener proyectos es agotador, pero también te hace sentirte vivo.
No sé el motivo, pero nunca pude llevar un único proyecto a cabo. Siempre fui disperso y eso me obligó a tener más de una cosa en mente.

Ahora lo agradezco. Así, cuando un proyecto me consume, me deja sin energías y sin moral, son el resto de proyectos los que me dan vida.

Hoy me voy contento por mis proyectos en el cole (tanto por lo que respecta a mis niños, como a mis compañeros) y por la Escuela de Atletismo (gran demostración de saber ganar, saber perder y de saber participar. Hoy, los niños del Orpesa Corre, simplemente ejemplares).

A ver si en breve, otros proyectos me dan vida, aunque con que no me la quiten, ya me conformo.

diumenge, 14 de febrer de 2016

Has cambiado

-Has cambiado -le dijeron a modo de reproche.
-No más que una especie, que muta para sobrevivir -contestó él y marchó.

dissabte, 6 de febrer de 2016

De bicis y coches

Señor conductor,
señor, por decir algo...
Yo, como ciclista responsable, esta mañana me he lavado las orejas. Por eso, en el momento que he advertido que nos adelantaba por línea continua, en una curva, mientras escuchaba un motor de cara, he decidido mostrarle la palma en señal de alto. Ya he visto que le ha dado igual. Por suerte, al ser un quat, hemos cabido todos en el asfalto.

Una vez inevitable el adelantamiento, le he hecho aspavientos para que volase, no le quería a mi lado. Así, cuando me ha gritado y le he contestado que se mate solo, no es que le desee la muerte, simplemente le estoy diciendo que si elige tener un accidente de tráfico, elija tenerlo solo.

Yo he elegido no tenerlo.

Atentamente, un ciclista que quiere seguir vivo.

dijous, 4 de febrer de 2016

No esperes del rico...

No esperes del rico o del poderoso que comparta. Ese lo quiere todo para él. Es egoista, lo lleva en sus genes.

En cambio, el pobre que solo tenga un pedazo de pan, si te ve pasar hambre, te dará todo lo que pueda.

Y cuando hablo del pobre, hablo del pobre y no del profesional de la subvención.

dilluns, 1 de febrer de 2016

No reenviarás por el ciberespacio documentos en vano.

Debería de ser un mandamiento de todo navegante de la red.

¿Por qué?

Mirad, me he acostumbrado a ver a gente reenviar demasiada basura o información confusa.

¿A qué me refiero?

  1. A carteles con más faltas de ortografía que palabras.
  2. Informaciones incorrectas: ejemplo del otro día de un dibujo que corría en dirección contraria e insultaba a los conductores que no le daban 1'5m de margen.
  3. Informaciones sobre políticos, politicuchos y otros seres sin ninguna fiabilidad o contraste. Es imposible que el mismo rastas de Podemos sea licenciado y analfabeto a la vez, o que sea un crack de las ONGs y el peor pandillero...
  4. Documentos con un bonito título y un mensaje humillante para algunas personas. ¿Daños colaterales? No sé, a mi no me gustan...
Y podría seguir, pero no quiero aburrir, solo me gustaría que antes de hacer algo viral lo analizaras un poco. No pido tanto.

¿O sí? 

Vaya tela, que malas son las prisas...

Vive un poco más despacio.

Pd: También válido en Whatsapp.
Pd2: Me dicen que añada que si te indiganas pongas la diéresis a vergüenza... Si no, pone verguenza.

Bona nit.

diumenge, 31 de gener de 2016

Esta vez no quiero tus disculpas...

No, no me mires así, no quiero tus disculpas.

No, no busques así mi perdón.

Las disculpas están sobrevaloradas.

Redime tu culpa. Haz lo que no hiciste, crece como persona, demuestra lo que no me has demostrado hasta ahora y luego vuelve.

No te voy a perdonar para aliviar tu pena. Creo que a veces, es bueno dejar que la pena se instale en ti y seas tú mismo el que la supere, como quien se supera a uno mismo.

No te voy a perdonar para que vuelvas a caer en el mismo error. Ensaya, practica, mejora, crece.

Luego, cuando pase el tiempo ven, explícame tu proceso, explícame tu trabajo y entonces hablaremos.

Decir "lo siento" es algo, a veces, demasiado fácil y vacío de contenido.

diumenge, 17 de gener de 2016

El triste guerrero

Ellos ven un guerrero triste.
De hecho, creen que se ha rendido, pero no es así.
La tristeza da pausa al guerrero. El guerrero recoge fuerzas y aunque los demás no lo saben, el guerrero piensa:
-No me he rendido, pero no voy a justificarme. Simplemente, espero el mejor momento.
El mejor guerrero debe saber cuando es el momento de iniciar la batalla.
Por ello, la paciencia es un arma muy valiosa.

(Sí ya lo sé, es muy coelhiano... o tal vez siga bajo el influjo de las lecturas sobre templarios)

(A veces me siento un poco Quijote, pero al tenerla a ella no necesito a Sanchopanza)

dilluns, 11 de gener de 2016

Balón de Oro

Quería felicitar a todos aquellos que han ganado hoy el Balón de Oro.

¡Ah! Perdón, solo lo ha ganado Leo. Es que veía tanta felicidad por ahí...

Bueno, pues nada, a seguir como hasta ahora.

¿Qué importante el fútbol verdad?

Si desapareciera no pasaría nada, como con la sanidad...

Ups... Me he colado, sin sanidad si estaríamos más jodidos.

Pero bueno, todo es cuestión de prioridades.

Y el mundo no está loco... pero lo volveremos loco entre todos.

Sobre todo por nuestras prioridades... que no las tenemos nada claras.

divendres, 1 de gener de 2016

¿Y ahora qué?

¿Ya lo hemos celebrado?
¿Ya es 2016?
¿Las uvas bien?
Espero que sí...

Ya ha llegado el año que esperabas.
Ahora, hazte y haznos un favor:
Sonríe más, habla menos de problemas y más de soluciones, ten fe en ti y nunca dejes de ser agradecido.

Mis mejores deseos y fabrica un 2016 de ensueño y empieza ya. Me gustará verte bien, para eso somos amigos.

¡Feliz 2016!