dilluns, 22 de setembre de 2014

Borra quejas

El otro día leí que se inventó la escuela para acabar con la felicidad de los niños.
¡Vaya! En nuestro centro muchos niños entran sonriendo...

Será por eso, que como se falló en la escuela como medio para acabar con la felicidad,
entonces se inventó la queja. Y esa sí funciona bien. Hoy que por fin llueve, y deberíamos estar emocionados por ello, pues falta hace y más en los bosques, la gente se queja por mojarse (no hablo por los inundados).

Bendita lluvia... Nos quejamos hasta de las bendiciones que recibimos. Algo que nos impide ver la vida con una sonrisa.

Por eso, si quieres ser feliz: borra quejas, sube los agradecimientos. Es así de fácil, cómodo y sin pastillas.