dimarts, 5 de març de 2013

Hombre amable

Encontramos un hombre amable capaz de dedicarnos los mejor de sí, solo porque le íbamos a comprar unos calcetines...

Al final, el tendero amable realizó una venta, fraccionada en dos días de: unos calcetines, un gorro, unos esquís y una reparación de esquís.

Además, nos fuimos contentos y tengo unos esquís espectaculares, que pienso disfrutar enormemente.

Y un consejo: para esquiar agusto, mejor que los esquís sean cortos.

:-)