dijous, 6 de juny de 2013

Maniquís y modelos

Voy a la Salera (para los que no son de Castellón, al centro comercial) entro en las tiendas y una vez mas me molesta el exceso de ruido de unas, el exceso de prendas de otra y cuando llego a las que menos me disgustan ¿qué veo?

En una hay una tele, con un video de un modelo malhumorado que me tiene que incitar a la compra, pero yo pienso: ¿esto es ropa para infelices? ¿es un anuncio de All-bram? ¿Es un hombre atrapado en la pantalla que no puede salir?

No lo entiendo... ¿no vendería más la felicidad? Me gusta pensar que sí.

Luego, en una sección de ropa femenina veo un maniquí: representa una chica joven, con labios tristes, ojos tristes, perfilados en negros, cabeza gacha, vestida de negro...

¡Dios mío si se moviera, si fuera real, sería una firme candidata al suicidio!

¿Qué tipo de marketing es este?

Yo no lo entiendo y ahora ya solo me queda salir corriendo a la calle, salir de la ciudad, volver a mi piso, respirar el aire salino y mirar al mar...

No necesito la infelicidad. Prefiero quedarme aquí a sonreir.

¡Felices compras!