dissabte, 14 de juny de 2014

Doy gracias...

Doy gracias a la vida por tratarme bien.
A veces me puso la zancadilla, pero debía descarrilar.

Los descarrilamientos me han traido hasta aquí
y es en este aquí en el que yo quería estar.

A veces los descarrilamientos produjeron heridas,
pero en su curación nos hicimos más fuertes y pacientes
y además, seguimos con vida y con fuerzas...
la partida continua.

Pero si vuelvo a descarrilar, siempre querré descarrilar contigo.
Hoy doy gracias por la suerte de hoy,
mañana lo haré por la de mañana,
puesto que es bueno siempre ser agradecido.

Seguiremos viviendo.