dimecres, 20 d’agost de 2014

Con una pierna...

Pedaleaba raro, pero no les costaba subir.
Su compañero iba al lado.
Estábamos en pirineos, camino de la cascada de Saut deth Pish.
El puerto es largo.
Tiene tramos tramos duros.
No es un caramelito.
Es un puerto que cansa de subir en coche.
Vi lo que no conseguía entender...
el ciclista solo tenía una pierna.
Por ello, con la izquierda anclada al pedal empujaba y traccionaba.
Así, sin parar en toda la subida.
Lo adelantamos con el coche.
Al poco rato de aparcar él también llego a la cima,
bajó de su bicicleta y la dejó en el suelo.
Luego se sentó y empezó a almorzar.
Es maravilloso ver como alguien hace cotidiana la heroicidad.