dimecres, 22 de maig de 2013

Yo pido...

Yo pido que nadie me haga la pelota,
pero que tampoco den por hecho que todo lo haré bien.

Es decir, quiero que me elogien solo cuando lo merezca,
así sabré que esos elogios son reales y los aceptaré entre el pudor y la satisfacción.

Esto, en verdad es lo que yo hago,
no esperéis elogios vacios por mi parte,
pero si los merecidos.

Por suerte, estoy rodeado de gente muy valiosa que los merece.
Me da igual que los necesiten o no.
Los merecen :-)