dijous, 15 d’agost de 2013

Tal vez me cueste engancharme al día...

Me podré levantar mejor o peor,
me podrán doler más o menos las heridas,
pero quiero despertarme y pensar que soy afortunado
y parte de la fortuna, será levantarme a tu lado.

Luego, tal vez me cueste engancharme al día,
pero al desayunar contigo, con el mar de fondo...
solo podré pensar que va a salir todo bien.
Si me caigo, me levanto
y si escucho tus locuras por las diferentes habitaciones de la casa...
solo puedo hacer una cosa: sonreir.

Ahora, me voy a por la bici,
que después del perro que se me cruzó ayer,
ha vuelto al taller.