dilluns, 16 de setembre de 2013

Simplificar...

Hacer las cosas fáciles,
no perderse en batallas estériles,
no derrochar fuerzas en temas menores
y priorizar.

Priorizar la alegría,
ignorar lo que nos molesta,
y tener clara la meta:
ser feliz.

Hacer las cosas bien,
sentirse orgulloso de ello,
no alardear con chulería,
ilustrar a quien lo pida.

Ayudar si te precisan,
alejar si te desprecian,
no guardar odios y rencores
y mantener limpio el corazón.

Cerrar la puerta a lo negativo,
no atender a las envidias,
y dormir bien por las noches,
con la conciencia tranquila.