dilluns, 24 de desembre de 2012

Soy una casa en ruinas.



Soy una casa en ruinas y por lo tanto, no puedo ser habitada.

A algunos les puedo dar pena y otros pueden verme hasta un cierto encanto, otros incluso como orgulloso, a pesar de mis heridas… pero sé que soy una casa en ruinas.

Mis propios obreros trabajan en reconstruirme. Es más, a veces vienen obreros de fuera y me ayudan. Incluso hay quien de vez en cuando piensa en acabarme de derribar… que tal vez, una casa en ruinas es una ruina y una vez puestos, puede ser derribada por completo.

Pero he decidido dejarme ayudar, reconstruirme y rehacerme. Mira, tal vez, hasta decida ampliarme y dudo entre ponerme un jacuzzi o un solárium, o tal vez las dos cosas.

Sí, necesito que tengáis paciencia conmigo, porqué ahora no puedo ser confortable, tengo goteras y la puerta tapiada y no es una buena idea entrar por la ventana, porqué todavía no tengo muebles.

Por lo tanto, es un ejercicio de paciencia, de dejarme volver a crecer, porqué si me dejáis crecer volveré a ser grande,  me amueblaré, y abriré las ventanas y aunque tenga la puerta cerrada, a quien corresponda le dejaré mi llave, para que pueda venir a buscarme.

Pero soy una casa en ruinas que sabe que va a ser reconstruida y tengo todo lo necesario para conseguirlo.

Mis cimientos son sólidos.

Determinación.