dissabte, 2 de febrer de 2013

Corté jamón

Corté jamón.

Me toqué el dedo.

Corté jamón.

Me corté el dedo.

Paré.

Volví a cortar jamón.

Me volví a cortar el dedo.

Volví a cortar jamón y ahora el corte fue más profundo.

Me curé con tiritas de puntos.

Luego, volví, desmonté el jamón del jamonero y lo recoloqué.

Ahora corto sin problemas, pero me queda una pregunta:

¿Por qué no lo recoloqué antes?