dimecres, 16 d’octubre de 2013

¿Cómo no va a sentirse uno afortunado...?

¿Cómo no va a sentirse uno afortunado si puede nadar el 16 de octubre en un mar en calma?

¿Cómo no va uno a sentirse afortunado si no le hizo falta ni neopreno?

¿Cómo no va uno a sentirse afortunado si encima nado acompañado?

¿Cómo no va uno a sentirse afortunado si en el trayecto vió peces y aguas cristalinas?

¿Cómo no va uno a sentirse afortunado si de vuelta a casa las caras amigas sonreían?

¿Cómo no va uno a sentirse afortunado si luego tuvo una visita más que agradable?

Solo creyendo que todo es normal, que todo es rutina y que tenía que ser así...

Por eso, es tan importante valorar de verdad las cosas y agradecerlas.

Quien no valore todo lo bueno que le va pasando, no se dará cuenta de que vivió un día maravilloso.

El mío lo fué ¿lo fue el tuyo?

Si es que sí ganaste.

Si crees que no... lo primero es ver si es cierto.

Si sigue siendo que no... ¿qué has hecho para evitarlo?