dimarts, 15 d’octubre de 2013

Hoy transmite paz.

Hoy el mar está en calma.
Da gozo mirarlo, da gozo escucharlo.

Por desgracia no he tenido tiempo de entrar en él,
pero mañana lo intentaré en cuanto tenga un instante.
La temperatura es agradable y es un placer que deberíamos de aprovechar aquellos afortunados que lo tenemos tan cerca.

Espero tener 30 minutos para poder nadar,
para sentir el agua en la cara y relajarme profundamente, inmerso en meditaciones sobre mis brazadas y mis respiraciones.

El mar, el mar, una y mil veces,
siempre tengo ganas de volver al mar.

Hoy estaba más tranquilo todavía.