dimarts, 30 d’abril de 2013

El doping puede continuar...

Señores, la Operación Puerto se acabó.

Las bolsas de sangre y demás pueden ser destruidas.

Hay condenados, pero no pisarán la cárcel.

Esto, una vez más, acrecienta el sentimiento de impunidad.

TODO VALE.

Y así vamos.

España pierde la opción de limpiar su imagen y de convertir la Operación Puerto en un punto de inflexión.

No habrá tramposos destronados y los dopados (presuntos, claro) seguirán laureados.

Lástima por los limpios, que sin poción mágica se quedarán a las puertas de la gloria que sí merecen.